ME INSPIRÓ

EL PLAN INFINITO. GIOCONDA BELLI

Seguro que tú también creciste escuchando el triste favor que la primera de las mujeres hizo a la humanidad. Eva ha sido la representante de esta versión caprichosa, inconsciente y descontrolada de lo femenino que las mujeres hemos tenido que llevar sobre nuestros hombros generación tras generación. Pero, ¿y si no fuera así? ¿Y Si nuestra querida ancestra hubiera sido fuente de una vida más libre, consciente y creadora? Este libro me llevó al encuentro de esta primera mujer y algo se liberó dentro al recorrer junto a ella y su pareja la salida del paraíso. Un paraíso hecho de ideas, abundancia, e infinitas posibilidades, pero sin cuerpo: sin la ternura, la fuerza y el placer del encuentro sexual; sin el latido del niño que se va creando en el vientre; sin el viento cálido del verano en la piel desnuda; sin el sabor dulce del higo en la boca.

Adan y Eva dejaron en ese recinto creado por Elohim para ellos la seguridad de una vida guiada, atendida y asistida: sostenida en el tiempo. Pero ganaron la libertad de ser creadores de todo el dolor y la felicidad que fueran capaces de crear juntos, bailando la vida y alternado y acompañandose en sus impulsos.

¿Quería Dios este papel para ellos? Eva no tenía duda.

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now